Crece la toma de tierras en la Reserva de Punta Lara y exigen medidas urgentes de las autoridades

La ONG Nuevo Ambiente alertó por las ocupaciones ilegales que ponen en riesgo uno de los ecosistemas más valiosos del Río de la Plata. Reclaman la intervención inmediata del Ministerio de Ambiente bonaerense.

La organización Nuevo Ambiente advirtió sobre el avance de usurpaciones y construcciones ilegales dentro de la Reserva Natural Provincial Punta Lara, un área protegida de 6.000 hectáreas ubicada entre Ensenada y Berazategui, junto al Río de la Plata. La entidad presentó un pedido formal ante el Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires para que adopte medidas urgentes frente al deterioro ambiental y la pérdida de biodiversidad.

“La situación se ha vuelto insostenible. Las ocupaciones ilegales amenazan directamente la flora, la fauna y la seguridad de la zona”, señalaron desde Nuevo Ambiente en su comunicado.


Un área clave para la biodiversidad regional

Creada por la Ley Provincial N° 11.594, la Reserva de Punta Lara protege un extenso ecosistema de bosques ribereños, bañados y pajonales. Allí habitan más de 800 especies de plantas, 300 de aves, 19 de anfibios y 35 de mamíferos, muchas de ellas únicas en la región.

Sin embargo, en los últimos años el área enfrenta un crecimiento sostenido de asentamientos precarios, rellenos y actividades no autorizadas sobre el Camino Almirante Brown, lo que afecta la integridad del ecosistema y el libre escurrimiento de los arroyos.


Reclamo formal al Ministerio de Ambiente

El pedido elevado por la ONG incluye la solicitud para que el Ministerio notifique a la Fiscalía de Estado y garantice la defensa de los intereses provinciales. Además, advierte sobre construcciones, recreos y depósitos que se levantan sin autorización dentro del perímetro protegido.

Desde la entidad ambiental remarcaron que “el avance de los asentamientos compromete la seguridad de los vecinos y la continuidad de los servicios ambientales que brinda la Reserva, como la absorción de excedentes hídricos y la regulación del microclima”.


Un problema que se agrava cada año

Según Nuevo Ambiente, en los últimos tres años las tomas se profundizaron, incluso en sectores delimitados por alambrados para su preservación. A esto se suma el impacto de incendios forestales —particularmente graves durante el verano— que afectaron grandes superficies del humedal y ponen en riesgo tanto la flora nativa como la vida de los habitantes.

“No se puede permitir que se siga perdiendo territorio protegido. Exigimos medidas preventivas a corto, mediano y largo plazo para garantizar la conservación de la Reserva de Punta Lara”, concluyeron desde la ONG.