El dirigente radical de City Bell, Diego Lustau, volvió a posicionarse dentro de la discusión política platense con un mensaje claro hacia el interior del radicalismo: recuperar protagonismo, fortalecer la estructura territorial y construir una alternativa real de gobierno para los próximos años.
En medio de un escenario político marcado por la fragmentación opositora y el desgaste de los espacios tradicionales, Lustau planteó la necesidad de consolidar una Unión Cívica Radical con mayor presencia en los barrios, más participación militante y una agenda enfocada en los problemas cotidianos de los vecinos de La Plata.
El referente de City Bell consideró que el radicalismo atraviesa una etapa clave de reorganización y sostuvo que el partido debe prepararse para disputar seriamente la conducción de la capital bonaerense en 2027. En ese sentido, remarcó que la ciudad necesita dirigentes con conocimiento territorial, cercanía con los sectores productivos y capacidad de gestión.
Además de su actividad política, Lustau mantiene una fuerte vinculación con el sector laboral y comercial de la región, situación que —según expresan dentro de su espacio— le permite tener contacto permanente con las preocupaciones económicas que atraviesan trabajadores, comerciantes y familias platenses.
Dentro del radicalismo local, el dirigente aparece como una de las figuras con mayor proyección para encabezar la nueva etapa partidaria tras la renovación de autoridades. En ese marco, llamó a los afiliados a involucrarse activamente en las elecciones internas previstas para el 7 de junio, instancia en la que se definirá el futuro político de la UCR bonaerense y de la estructura partidaria en La Plata.
Cerca de Lustau aseguran que el objetivo es avanzar hacia una construcción amplia, moderna y con capacidad de diálogo, pero sin perder la identidad histórica del radicalismo. La apuesta, afirman, es consolidar un espacio político competitivo que vuelva a tener peso propio en la agenda local y provincial.