En un clima de fuerte hermetismo político, Julio Alak tendría tomada la decisión de asumir la conducción del Partido Justicialista de La Plata, desplazando a La Cámpora, espacio que actualmente controla el PJ local a través del diputado provincial Ariel Archanco. El movimiento se inscribe en una negociación más amplia dentro del peronismo bonaerense, en la que confluyen sectores alineados con Axel Kicillof y el kirchnerismo.
Según fuentes del peronismo platense, la definición responde a una premisa acordada a nivel provincial: el partido en cada distrito debe ser conducido por quien gobierna. En ese esquema, el intendente de La Plata pasaría a encabezar el PJ local, poniendo fin a cuatro años de conducción camporista.
Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en otros municipios —como Avellaneda, donde el recambio implicó un desplazamiento total del sector saliente—, en La Plata la estrategia de Alak sería distinta. El jefe comunal buscaría contener a todo el peronismo local dentro del PJ, incluida La Cámpora, evitando una ruptura abierta.
La agrupación que responde a Máximo Kirchner no tendría hoy la fuerza política suficiente para enfrentar a Alak en una interna partidaria. Desde su regreso al Palacio Municipal, el intendente trabajó para reordenar un peronismo que venía fragmentado tras ocho años de gestión del PRO. En ese proceso, La Cámpora fue incorporada al gobierno local y mantiene el control de dos áreas sensibles: Cultura, a cargo de Ana Negrete, y Salud, bajo la conducción de Soledad Fernández.
Aun así, la convivencia nunca fue lineal. Durante el cierre de listas legislativas, Alak cedió a La Cámpora el primer lugar en la nómina de diputados provinciales, lo que permitió la reelección de Archanco. El gesto fue leído como una señal de unidad en un contexto de tensiones crecientes entre axelistas y kirchneristas en distintos distritos.
En las últimas semanas, la relación volvió a tensarse cuando el intendente avanzó sobre la estructura territorial camporista y sumó a su espacio a Pablo Elías, hasta entonces uno de los principales armadores de La Cámpora en La Plata. Elías había sido primer concejal en la lista de 2023 y ocupaba un lugar clave en la línea sucesoria del Ejecutivo local, un punto especialmente sensible para cualquier intendente.
El acuerdo entre Alak y Elías se formalizó en diciembre, cuando el concejal rompió con La Cámpora para construir un espacio propio que responderá directamente al intendente. Ese movimiento terminó de acelerar un reordenamiento interno que ahora se proyecta sobre la conducción formal del PJ platense.












