Luego de que una denuncia periodística expusiera el opaco pago de guardias en el Hospital El Dique de Ensenada, el Colegio de Médicos del Distrito planteó la instrumentación de un sistema de contratación y liquidación más transparente y dinámico. Para la entidad, los directores de los hospitales deberían poder…
Educación Clasificados Fúnebres Mercados Online Por Redacción Luego de que una denuncia periodística expusiera el opaco pago de guardias en el Hospital El Dique de Ensenada, el Colegio de Médicos del Distrito planteó la instrumentación de un sistema de contratación y liquidación más transparente y dinámico.
Para la entidad, los directores de los hospitales deberían poder contar con herramientas que les permitan cubrir rápidamente las vacantes de personal y garantizar la atención sin necesitar recurrir a mecanismos indirectos. En ese sentido sugirió que los pagos lleguen directamente a los profesionales que realizan las prestaciones, mediante un mecanismo bancarizado y contra la presentación de la documentación correspondiente.
El planteo se conoció ayer tras la repercusión que tuvo una investigación de Telenoche que denunció el pago de millones de pesos por “guardias fantasma” en el Hospital El Dique. El informe tomó como punto de partida que el establecimiento no cuenta con un servicio de guardia externa abierto al público y cuestionó la existencia de planillas con más de un centenar de guardias mensuales.
Sin embargo, esa afirmación requiere una precisión: que El Dique no tenga guardia externa no significa que carezca de guardias internas, ya que el establecimiento tiene pacientes internados y áreas de atención que requieren cobertura permanente.
Uno de los centros de referencia de la Red Provincial de Rehabilitación, El Dique cuenta con internación, cuidados intensivos, cuidados intermedios y mínimos, además de pacientes de alta complejidad. En él se atiende a personas con secuelas de accidentes cerebrovasculares, lesiones medulares, amputaciones, politraumatismos y enfermedades neurológicas.
Por eso, la existencia de profesionales que cumplen guardias internas no resulta incompatible con que el hospital carezca de una guardia externa destinada a recibir pacientes que concurren espontáneamente. El punto que permanece bajo cuestionamiento es, entonces, cómo se cubren esas guardias internas y cómo se certifican y liquidan las prestaciones.