La inauguración del nuevo Palacio Municipal de Ensenada, encabezada por el intendente Mario Secco junto al gobernador Axel Kicillof durante el aniversario número 225 de la ciudad, abrió un fuerte debate político por el millonario costo de la obra y las prioridades del gasto público en el distrito.
El moderno edificio, ubicado en la esquina de Presidente Perón y La Merced, cuenta con seis plantas y una superficie total cercana a los 4.000 metros cuadrados. Allí funcionarán áreas centrales del municipio como Gobierno, Obras Públicas, Intendencia, Prensa, Secretaría Privada y el Juzgado de Faltas.
Desde el oficialismo presentaron la obra como un símbolo de modernización administrativa y un legado de gestión. Sin embargo, sectores opositores cuestionaron duramente la inversión realizada en medio de la crisis económica y el deterioro social que atraviesa gran parte de la región.
El concejal de La Libertad Avanza, Sergio Pesado, apuntó especialmente contra los montos destinados al proyecto y recordó que los terrenos fueron adquiridos en plena pandemia. Según sostuvo, el valor actualizado de aquella operación equivaldría hoy a cientos de millones de pesos.
A eso se suma el costo de construcción adjudicado originalmente en 2023 a la empresa Riorca S.A., firma que históricamente concentra múltiples contratos de obra pública en Ensenada. De acuerdo a estimaciones opositoras, el valor total actualizado del edificio ya superaría ampliamente varios miles de millones de pesos si se contempla el impacto inflacionario acumulado.
Pesado también cuestionó la relación entre el municipio y la empresa constructora, señalando que Riorca aparece mencionada en investigaciones judiciales vinculadas a causas de corrupción nacional. “Hay un círculo que merece ser investigado”, sostuvo el edil libertario al plantear dudas sobre la transparencia de las adjudicaciones.
Más allá de las críticas políticas, incluso sectores opositores reconocen el impacto visual y arquitectónico de la nueva sede comunal. El edificio se transformó rápidamente en una de las construcciones públicas más imponentes de la región.
Sin embargo, el eje de la discusión pasa por otro lado: mientras el municipio invierte cifras millonarias en infraestructura institucional, vecinos y dirigentes barriales reclaman obras básicas pendientes, problemas habitacionales y mejoras en distintos sectores de Ensenada que todavía esperan respuestas.
En un contexto económico marcado por ajustes, inflación y aumento de tasas municipales, el denominado “Megapalacio” ya se convirtió en uno de los temas políticos más calientes del distrito y promete ocupar un lugar central en el debate electoral que comienza a proyectarse hacia 2027.
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