El peronismo de la provincia de Buenos Aires se encamina hacia una jornada política clave. El próximo 15 de marzo, en 17 municipios bonaerenses se celebrarán elecciones internas del Partido Justicialista que funcionarán como un termómetro del poder territorial del espacio y, al mismo tiempo, como una nueva escala en la disputa interna que atraviesa al movimiento.
Más de 131.000 afiliados están habilitados para participar de una contienda que exhibe tensiones entre los sectores alineados con Cristina Fernández de Kirchner y aquellos que responden al gobernador Axel Kicillof.
Aunque la votación no define cargos institucionales de gobierno, sí pondrá en juego un aspecto central para el futuro político del peronismo bonaerense: quién controla la estructura partidaria en cada distrito. Esa red territorial será determinante a la hora de construir candidaturas, alianzas y estrategias de cara a las próximas elecciones.
Un acuerdo provincial que no frenó las disputas locales
La conducción del PJ bonaerense logró evitar una confrontación directa a nivel provincial mediante un acuerdo político que proyecta a Axel Kicillof como futuro presidente del partido en el distrito.
Sin embargo, ese entendimiento no logró ordenar todos los territorios. En varios municipios, las diferencias entre dirigentes locales terminaron resolviéndose en las urnas partidarias.
En algunos casos la alineación es clara entre kirchnerismo y kicillofismo, mientras que en otros predominan viejas rivalidades locales o combinaciones de sectores dentro de las mismas listas.
La elección también servirá para medir la capacidad de movilización de cada espacio, en un contexto en el que el peronismo intenta reorganizarse tras la derrota legislativa nacional y frente al nuevo escenario político que impone el gobierno de Javier Milei.
Morón, Mar del Plata y Tres de Febrero: distritos testigo
Entre las internas más observadas aparece la del PJ de Morón, donde el enfrentamiento entre el intendente Lucas Ghi y el exjefe comunal Martín Sabbatella expone una fuerte fractura dentro del espacio Nuevo Encuentro.
Ghi respalda la candidatura de Claudio Román, dirigente del Movimiento Derecho al Futuro —sector ligado a Kicillof—, mientras que Sabbatella apoya a Paula Majdanski, referente de La Cámpora.
Otro distrito clave es General Pueyrredón, cuya cabecera es Mar del Plata. Allí competirán dos listas: la encabezada por Daniel Di Bartolo, respaldada por La Cámpora, y la liderada por Adriana Donzelli, identificada con el sector del gobernador bonaerense.
En Tres de Febrero también se medirá la correlación de fuerzas entre ambos sectores. El candidato alineado con Kicillof es el exministro de Salud bonaerense Alejandro Collia, mientras que el dirigente camporista Juan Debandi buscará quedarse con la presidencia del PJ local representando al kirchnerismo.
Tigre: la interna que terminó en la Justicia
Uno de los episodios más tensos se registró en Tigre, donde la disputa interna terminó judicializada.
En ese distrito se enfrentaban una lista impulsada por el exministro de Economía Sergio Massa, encabezada por el concejal Luis Samyn Ducó, y otra patrocinada por el intendente Julio Zamora, liderada por su hermano Mario Zamora.
La Cámara Nacional Electoral terminó inclinando la balanza al confirmar el rechazo de la lista zamorista y validar la proclamación de Samyn Ducó como presidente del PJ local.
El tribunal argumentó que la lista presentada por el sector de Zamora no cumplía con los requisitos formales al momento de su oficialización, entre ellos la falta de tres candidatos a congresales provinciales titulares en la nómina inicial.
Desde el entorno del intendente adelantaron que recurrirán a la Corte Suprema, por lo que la disputa podría continuar en el plano judicial.
Batallas en el interior bonaerense
Las internas también tendrán capítulos relevantes en distintos municipios del interior de la provincia.
En Zárate, por ejemplo, la disputa enfrenta a una lista impulsada por el senador bonaerense Sergio Berni y la diputada nacional Agustina Propato, encabezada por Ana María Almirón, contra otra del Movimiento Derecho al Futuro liderada por Leandro Matilla.
En San Miguel, Junín y Lobería competirán tres listas distintas. En San Miguel se enfrentarán Juan José Castro, Santiago Fidanza —funcionario del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad que conduce Andrés “Cuervo” Larroque— y el dirigente Héctor Fernández, representante del sector kirchnerista.
También habrá internas en San Nicolás, Saladillo, Coronel Suárez, Roque Pérez, San Antonio de Areco, Lincoln, Balcarce, Navarro y Tornquist, entre otros distritos.
El peso del padrón y la estructura territorial
La magnitud de algunas internas se refleja en el padrón de afiliados habilitados para votar.
En General Pueyrredón, por ejemplo, más de 31.000 afiliados podrán participar de la elección, lo que obligó a instalar 26 mesas en un solo establecimiento educativo.
En Morón habrá 17 mesas distribuidas en seis escuelas, mientras que en Tres de Febrero se habilitarán 18 mesas en cuatro establecimientos.
En distritos más pequeños, como Lobería o Roque Pérez, bastarán apenas dos mesas para definir la conducción partidaria local.
Una elección que puede redefinir el mapa del PJ
Aunque se trata de elecciones internas partidarias, el resultado tendrá impacto en la dinámica política del peronismo bonaerense.
Las conducciones locales del PJ no solo organizan la vida partidaria, sino que también influyen en la selección de candidatos, la estrategia electoral y la articulación con intendentes y sindicatos.
Por eso, detrás de cada lista se disputa algo más que un cargo partidario: la capacidad de conducción territorial dentro de un peronismo que todavía busca reordenar su liderazgo.
El domingo, con miles de afiliados votando en distintos puntos de la provincia, el mapa del poder interno del justicialismo bonaerense podría empezar a redefinirse.












